Creencias Erroneas

creencias erroneas

En la vida nadie tiene las circunstancias perfectas, todos tenemos algo que nos gustaría que fuera diferente, sin embargo no son las personas ni las circunstancias lo que nos hace infelices, sino lo que nos decimos sobre ellas y que provienen de nuestras “creencias erróneas”.

Las creencias erróneas, como su nombre lo indica, son todas aquellas cosas negativas que “creemos” sobre nosotros mismos o sobre nuestras circunstancias, es el diálogo interno negativo que nace por desconocimiento de la verdad. Nuestra esencia divina, nuestro “Yo real” es completo, es perfecto y es plenitud en todo sentido.  Si no vemos eso, es porque estamos atados a alguna creencia falsa que no nos deja percibir la verdad y nos encadena a una mentira. El grave problema es que creemos ciegamente en esa invención y pasa a ser verdad para nosotros. Esa información errónea se instala en nuestro subconsciente y comenzamos a actuar de acuerdo con ella y además atraer personas y situaciones que avalen lo que estamos “creyendo”.

Por ejemplo, si “crees” que eres desafortunado en el amor y que solo conoces personas que no te valoran y que juegan contigo, esa creencia hará que atraigas personas que cumplan tu mandato, es decir que no te tomen en serio. Al mismo tiempo, si hay alguien que tenga un real interés por ti, inconscientemente, no te sentirás atraído por esa persona o por alguna razón la relación no perdurará y terminarán alejándose, ya que eso No concuerda con tu creencia, entonces tus mecanismos de defensa se activarán para proteger tu “creencia errónea”. Después analizarías la situación y no entenderías por que la relación no funcionó. La respuesta es que simplemente te alejarás de todo lo que no concuerde con tu creencia y te acercarás a aquellos que te permitan cumplirla.

Si comienzas analizar el diálogo negativo que tienes en tu interior, verás que son tus creencias erróneas que hablan, si cuando cometes un error te dices “Soy un Tonto, Nada me sale Bien” creerás esa mentira y ya sabes… actuarás de acuerdo con ella y atraerás personas y situaciones que lo avalen.  En su lugar debieras ver la verdad y decir: “Cometí un error, pero eso no me hace peor que nadie, todos cometemos errores, equivocarse es humano y es normal. La próxima vez lo haré mejor”.

Al reconocer la verdad, hacemos desaparecer nuestras creencias erróneas y es así como trabajan las afirmaciones. No son las palabras que repetimos lo  que tiene poder, sino la idea que reemplazan.

Desde ahora en adelante cuando comiences a decirte algo negativo, analízalo y aprende a decirte la verdad, así cambiarás tus creencias erróneas, muchas de las cuales te han acompañado desde tu niñez. Reemplaza todo el diálogo negativo, todos los pensamientos equivocados y poco a poco deja que se establezca el reino de la luz y la verdad en tu interior.

Por: Marcela Allen Herrera