Cuál es la Verdad

cual es la verdad

Nuestra verdad más grande es que somos parte de Dios y descubrir nuestra esencia divina es nuestro destino.

En nuestra vida continuamente nos vemos enfrentados a diferentes situaciones las cuales nos van modelando y cambiando, prueba de ello es que ya no somos los mismos que éramos hace un año atrás, ni siquiera somos los mismos que fuimos ayer, todo está en constante cambio.

Todo lo que has vivido, tus experiencias pasadas son las que te han convertido en quien eres hoy. La vida nos va trasformando y vamos aprendiendo nuestras propias lecciones.  El paso con el cual avances solo lo determinas tú, quizás sea suficiente una situación dolorosa para que aprendas la lección de aquello, quizás no lo entiendas y necesites más situaciones similares para comprender.

Cada alma evoluciona y aprende de distinta forma y la gran verdad va siendo develada por partes. Lo hermoso de este plano físico es la diversidad y el contraste que existe. Aquí no todos conocemos lo mismo, ni todos creemos en lo mismo, pero si todos tenemos el mismo destino que es encontrar a Dios.

Cada uno tiene su propia verdad, porque cada uno tiene distintos puntos de evolución. De esta forma no hay nadie que esté equivocado respecto a lo que cree. Quizás pertenezcas a una religión en particular y será la correcta para ti, pero puede que mañana cambies y te des cuenta que esa religión ya no se ajusta con lo que piensas y seguirá estando bien porque estarás experimentado otro aspecto de la existencia.

Hay solo una cosa que debes tener clara y es que la única verdad está en tu interior. No creas las cosas que escuchas o lees sin antes preguntarle a tu alma si es cierto, porque esa es la respuesta válida. “Lo que suene como correcto y te provoque paz indicará que es verdad para ti”.

Mira en tu interior y se fiel a ti mismo, a tus valores, a tus credos pero aprende a ser flexible como el junco. No seas rígido solo porque no te gustan los cambios ni te cierres sin antes analizar. Estudia, lee, conoce y luego observa como tu verdad va evolucionando.  Y lo más importante, respeta todas las opiniones y creencias de los demás, no importa que sean diferentes a las tuyas, igualmente debes respetarlas con amor, porque ellas representan la verdad de alguien, el punto evolutivo de esa alma. No intentes cambiar a nadie o decir que tú estás en lo correcto, recuerda que puede ser cierto para ti pero no para tu hermano.

Sigue siempre todo lo que encierre amor hacia ti y hacia los demás y tu alma te guiará por el camino correcto a una mayor evolución y a la conexión con Dios.

 

Por Marcela Allen Herrera