El Poder de tu Pensamiento

Prentice Mulford

Al igual que en las combinaciones de elementos o sustancias químicas se forman nuevas sustancias, así en la combinación de la sustancia del pensamiento, a medida que fluye y se mezcla de mente a mente, se forman o nacen nuevos pensamientos.

El carácter y la cualidad de tu pensamiento están sombreados, y en mayor o menor medida son cambiados, por cada persona con quien te relacionas, ya que los suyos se mezclan y forman una nueva combinación con los tuyos.  En cierta medida, tú eres una persona diferente por conversar ayer una hora con A, que si hubieras intercambiado el pensamiento con B. Entonces, tú has injertado en ti una sombra de la naturaleza de A, o la cualidad de su pensamiento.

Si estás mucho con lo bajo y degradado, el pensamiento en ti nacido de la combinación de sus pensamientos con los tuyos, será, a pesar de tu mayor esfuerzo y aspiración, cargado con su crudeza. Así “las malas juntas corrompen las buenas costumbres”. Si tus asociaciones son refinadas, puras, elevadas, con aspiraciones, el pensamiento nacido de tal mezcla y química es elevado, puro, con aspiración y poderoso.

Las relaciones que mantienes con lo bajo e impuro disminuyen el poder de tu pensamiento. Lo que debilita la mente, debilita el cuerpo, y también disminuye el poder de tu pensamiento para lograr resultados lejos del cuerpo, en cualquier negocio.

Si hay una constante asociación y mezcla del pensamiento de una mente amplia y generosa con una baja, innoble, estrecha y ruin, la fuerza del espíritu o pensamiento superior puede quedar exhausto repeliendo lo inferior. Miles de naturalezas más finas están hoy en día físicamente enfermas, porque sus espíritus están saturados con el pensamiento más bajo, más grosero y más estrecho de quienes les rodean.

Un nuevo pensamiento o idea trae fuerza tanto al cuerpo como a la mente. Por esta razón, el intelecto real y activo del mundo vive por mucho tiempo, como Victor Hugo, Gladstone, Beecher, Bright, Bismarck, Ericcson y otros. Es cierto, hay una especie de vida y de intelecto fosilizado que puede existir muchos años, pero disfruta poco y no hace nada. Un mayor conocimiento de las leyes del pensamiento (esa gran fuerza silenciosa en la naturaleza) permitirá, en el futuro, que el espíritu utilice su cuerpo, no sólo en plena posesión, sino siempre en aumento, de sus poderes mentales y físicos tanto como lo desees.

 

Prentice Mulford – Traduccion de Macela Allen Herrera