Estar Vivo es Más que Existir

estar vivo

Son muchas las personas que van por la vida dormidas, caminan de un lado para otro como una máquina, apagadas a la vida; sin ambición, sin energía, sin interés, solo viendo como pasa un día, y otro y otro más; respirando la rutina diaria. Ellos saben por costumbre lo que hay que hacer y lo hacen, no porque lo deseen, sino simplemente por la fuerza del habito; un día no se diferencia mucho del anterior, ni tampoco del que viene a continuación.  Es muy importante que les suene la campana del despertador y que abran los ojos para que puedan vivir,  ¡realmente Vivir!

No seamos uno de aquellos sonámbulos, no dejemos que la vida pase, más bien hagamos que nos llene de energía, que fluya y se exprese a través de nosotros. No seamos criaturas presas de la costumbre, del habito, ni dejemos que las pequeñas preocupaciones de la vida, nos depriman y nos hagan perder la vitalidad. Estamos vivos y eso es lo único que cuenta. Debemos sentir plenamente la vida que está dentro de nosotros y manifestarla en cada pensamiento y en cada acción, debemos prender la luz del entusiasmado y dejar que nos ilumine completamente.

Imagine que le dijeran que solo tiene un mes de vida, entonces se daría cuenta de todo lo que está a su alrededor y solo entonces el deseo de vida inundaría su ser. No espere a que le quede poco tiempo, es afortunado  y aún tiene muchas oportunidades. Llene su ser de energía, ponga vida en su trabajo y en todos sus quehaceres, deje de hacer las cosas a medias, y comience a tomar real interés en lo que está haciendo, diciendo y pensando.  Podemos encontrar muchas cosas interesante en lo cotidiano si tan sólo despertamos. Hay cosas interesantes alrededor nuestro, eventos interesantes que ocurren a cada momento, pero no los veremos hasta que comencemos a vivir en lugar de simplemente existir.

Mire a su alrededor, mire los ojos de las personas a las que se encuentra, y verá cómo son muy pocos los que están realmente vivos. La mayoría de ellos carecen de ese brillo que distingue al hombre que vive de aquel que simplemente existe. Si desea adquirir esa expresión radiante de quien está vivo, ponga su corazón en todo lo que hace, exprese lo que siente, ame sin miedo ni condiciones, equivóquese, perdónese, llore, ria, cante, sienta la fuerza que está en su interior. Dele sentido a la vida preguntándose que es lo que desearía conseguir, fíjese una meta, un objetivo y vaya por el, imagínese a usted mismo lleno de alegria y vitalidad, feliz logrando su ideales. Forme esa imagen mental y no la deje ir.

Aprenda a darle vida a la vida. Cuando comience una tarea diga “Estoy Vivo” y ponga tanto entusiasmo como sea posible. Si usted se siente deprimido, diga “Estoy Vivo”, y luego respire profundamente, e imagine que con cada inhalación está respirando Fuerza y Vida, y al exhalar, está eliminando todas las viejas condiciones negativas, y está contento de deshacerse de ellas. Luego termine con una afirmación enérgica: “Estoy Vivo”, dígalo en serio y demuéstrelo con sus actos.

No espere ningún mañana, ahora es el momento. Hoy ¡Está Vivo!

Marcela A. Herrera