Evita lo Malo y Atraerás lo Bueno

Prentice Mulford

 

El camino más seguro para que una mujer joven deje de ser atractiva, es estar descontenta, irritada, quejándose y envidiosa de los demás. Porque en estos estados mentales, está atrayendo hacia ella la sustancia invisible del pensamiento, que actúa sobre ella y daña su cuerpo. Arruina la tez, hace líneas y pliegues en la cara, afila la nariz y transforma la cara de la juventud en un tiempo muy rápido.

No estoy moralizando aquí o diciendo: “No debes hacer esto o lo otro”. Es simplemente causa y resultado. Pone tu cara en el fuego, y estará marcada y desfigurada debido a un elemento que actúa sobre ella. Pone tu mente en el fuego de la mala voluntad, la envidia o los celos, y también estará marcada y desfigurada, debido a un elemento tan real como el fuego – aunque invisible-  actuando sobre el.

Todas las cosas que son malas e imperfectas, tales como rasgos desagradables del carácter en otros; las cosas desagradables a soportar o mirar, deben ser sacadas de nuestras mentes tan pronto como sea posible. De lo contrario, si habitamos en ellas, atraen su corriente de pensamiento. Entonces se convertirán en accesorios espirituales permanentes, y éstos con el tiempo se materializarán en los correspondientes accesorios físicos. Si siempre tenemos en mente a la persona que está haciendo algo equivocado, seremos los más aptos para hacer esa misma cosa nosotros mismos.

Procuremos entonces, con la ayuda del Poder Supremo, entrar en la corriente de pensamiento de cosas sanas, naturales, fuertes y hermosas. Intentemos evitar los pensamientos de enfermedad, sufrimiento, deformidad, de falta. Es mejor contemplar un campo agitando el grano o el oleaje del mar, que los horrores de un accidente ferroviario. No nos damos cuenta de cuánto nos deprimimos, física y mentalmente, por la incesante fiesta de horrores preparados para nosotros por la prensa diaria. Con su lectura, invocamos una corriente de pensamiento llena de cosas e imágenes de horror y sufrimiento. Nos ponemos así en conexión y unidad con todas las otras mentes mórbidas y enfermas, que viven y se deleitan en esta corriente. No conduce a la vida, sino a la enfermedad y a la muerte. Ni los otros, ni tú mismo ayudan conociendo cada fuego, explosión, asesinato, robo o crimen que las crónicas de los periódicos reportan cada veinticuatro horas.

Si leemos libros escritos por mentes cínicas y sarcásticas, que están tan afectadas, que sólo pueden ver las faltas de los demás y, finalmente, no pueden ver el bien en ningún lado, nos llevamos a nosotros mismos a su corriente de pensamiento insalubre y somos uno con él. La flecha lanzada con maldad y sarcasmo es más mortífera para quien la envía. En otras palabras, el hombre que siempre está invitando y cultivando esta corriente de pensamiento, está invitando a la inquietud, la enfermedad y la desgracia que seguramente le traerá, y cuando entramos demasiado en su mente, invitamos a resultados similares.

Extracto del libro “Leyes y Secreto en el Mundo del Pensamiento” – Prentice Mulford /Traducido y Editado por Marcela Allen Herrera