La Importancia de Escuchar

escuchar a los demas

Escuchar es una práctica casi inexistente, y es por esta razón que existe un gran número de personas con la profunda necesidad de simplemente ser escuchados.

Nos resulta muy difícil prestar verdadera atención a quien se nos acerca para hablar. La verdad es que no escuchamos para comprender al otro, sino simplemente para responder.  Amoldamos lo que oímos  a nuestras historias personales para luego relacionarlas y así referir nuestros propios relatos u opiniones;  interrumpimos y muchas veces ni siquiera dejamos que la otra persona termine lo que quiere decir.  Eso en el mejor de los casos,  ya que hay ocasiones en las cuales ni siquiera sabemos de qué nos están hablando, porque nuestra mente se distrae pensando lo que haremos a continuación o recordando algún hecho puntual .

Si supiéramos escuchar marcaríamos una gran diferencia. Solamente debemos hacernos el propósito de  interesarnos por quien nos habla y renunciar a la necesidad de  comentar, opinar o criticar. Escuchar  en completo silencio interior y con total atención. Esto no solo es un regalo para quien se acerca sino también es una práctica espiritual para nosotros, porque nos ayuda a estar completamente presentes en lo que está ocurriendo en ese momento y a desarrollar la generosidad, la paciencia y una presencia amorosa con los demás. Escuchar con amor, eso significa ponerse en el  lugar  del otro y mirar desde su perspectiva, ya que solo de esta forma podremos entender verdaderamente lo que nos están diciendo.

Pero además hay otra buena razón para aprender a escuchar, y  es que nos da la oportunidad de conocer a las personas, porque las palabras son el reflejo de lo que está en el interior. Escuchando lo que dicen sabremos inmediatamente lo que está en su corazón y dónde habitan internamente, con esto podemos darnos cuenta quién vale la pena atesorar en nuestra vida y de quién es mejor  alejarse.

Escuchar es un arte, por tanto se aprende y se perfecciona con la práctica. A medida que lo vamos desarrollando, nuestro oído interno se agudiza y comenzamos a escucharlo todo, no solo a las personas sino también lo que proviene de nuestro interior, nuestros pensamientos, nuestras intuiciones, nuestras corazonadas y cada uno de los mensajes de Dios.

Practica continuamente escuchar con el corazón y verás como puede bendecir tu vida de muchas maneras.

Por: Marcela Allen Herrera

Fotografía: Melody2 (Lee) / RGBStock