Las Expectativas No Te Dejan Ser Feliz

las expectativas

Muchas personas sufren y son desdichadas a causa de las actitudes que tienen los demás;  no se dan cuenta que en verdad lo que les provoca sufrimiento no son las personas, sino el hecho de que no se comporten de la manera que ellos esperan, es decir que no cumplan sus  expectativas.

En la historia de la vida cada quien escribe su propio guión, pero inconscientemente le tenemos preparado uno a todos los personajes que entran en escena, tenemos las pautas de comportamiento marcadas para cada persona que llega a nuestra vida.  Estas reglas son creadas en base a toda la información que se encuentra almacenada en nuestro subconsciente, desde nuestra infancia hasta este momento presente, experiencias personales y ajenas, todas ellas crean el molde que indica la forma “correcta” en que el otro debe actuar; y si no cumple lo que hemos establecido, nos sentimos ofendidos y frustrados.

Son las expectativas no cumplidas las que te hieren y esas las creas tú con tus pensamientos. Tu pareja se olvidó del aniversario, de acuerdo al guion que tienes para él, tendría que haber llegado con flores y chocolates, porque según la información registrada en tu interior eso significa que te ama, pero como no lo hizo, tu mente saca sus propias conclusiones de los hechos, haciéndote sentir triste y generando resentimientos.  En otras palabras, la diferencia entre lo que según tú debería ocurrir y lo que en verdad sucede, es la que origina los pensamientos que te hacen daño.

Para evitar que las actitudes ajenas nos perturben, debemos aceptar a las personas tal como son y dejar que cada cual actúe de la forma que quiera,  entendiendo que en cada momento todos hacen lo mejor que pueden, lo que creen correcto de acuerdo a su historia personal y quienes cometen errores lo hacen por ignorancia porque no saben ser de otra manera.

Nadie ve el mundo de la misma forma porque todos tenemos historias diferentes, hemos recorrido caminos diferentes, aprendido cosas diferentes, la información en nuestro interior es diferente. Ni siquiera hermanos en la misma familia tienen la misma historia, aun con los mismos acontecimientos externos, tienen distintas percepciones y sentimientos…  un mundo de diferencia en el interior.

Con este conocimiento dejemos que cada ser sea libre de actuar y decidir, sin juzgar, sin expectativas, solo observar y responder de la mejor manera que nos sea posible.

No escribamos ningún otro  guión más que el nuestro, dejemos que la vida fluya, sin querer manejarla, solo disfrutandola tal y como es, así nos libraremos del sufrimiento que provocan las expectativas.

Marcela Allen Herrera