La Luz de la Alegría Disipa la Obscuridad de los Problemas

La luz y la Obscuridad no pueden existir al mismo tiempo, por tanto, si hay obscuridad en tu vida, es decir, si existe alguna situación que te hace sufrir, algún problema del cual pareciera que no puedes escapar, hazte consciente que desparecerá en el preciso momento en que tú decidas poner luz.

Pones luz cuando haces el esfuerzo de olvidar lo negativo, aunque sea por un momento. Por eso, deja de luchar, no trates de forzar soluciones, no te preocupes más y deja de darle vueltas al asunto, olvida el miedo, sácalo de tu mente y enciende la vela de la esperanza y de la alegría.

Muchos pensarán, ¡que locura, cómo puedo estar alegre en medio de los problemas! Justamente no se puede, la mente sólo puede enfocarse en una cosa a la vez, por tanto, si estás pensando en el problema no conseguirás ni un segundo de paz y eso significa que seguirás en total oscuridad. Elimina el problema de tu mente y pone la luz de un pensamiento positivo, haz de cuenta que el problema ya se solucionó y piensa en algo alegre. Al miedo no le gusta la alegría y por eso se aleja en cuanto ella hace su entrada y es justamente el miedo el que genera obscuridad y crea una mente opaca, triste y desalentada.  Alégrate, aunque sea por terapia, pone música, canta, baila, recuerda un momento feliz, despierta nuevos pensamiento y nuevas cosas llegarán a tu vida.

No lo olvides, simplemente enciende una vela de alegría y poco a poco su luz comenzará a inundar tu vida, haciendo desaparecer lo que hoy te preocupa o te hace sufrir. ¡Inténtalo!

Marcela Allen Herrera