Mente Sana, un Cuerpo Sano

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Hace algunos años dejé mi país de origen y me vine a vivir a Estados Unidos, al principio el cambio cultural lo sentí bastante fuerte, pero poco a poco comencé a absorber la nueva cultura y con ello sus hábitos y costumbres. De esta forma se fue abriendo mi mente y las antiguas costumbres fueron vistas bajo una nueva luz.

Aún recuerdo mi primer invierno en este país, quedé muy sorprendida de ver los niños jugando bajo la lluvia y además usando polera manga corta, adultos caminando con chalas y short …  en mi país salir sin abrigo, bufanda, guantes, gorro, un par de camisetas y pantis de lana, es impensable. Al verlos, inmediatamente se venía a mi mente el pensamiento: “van amanecer resfriados mañana”, ya que eso era lo que había visto hasta entonces, si uno no se abrigaba, se resfriaba. Pero curiosamente aquí eso no sucedía…. Así fui aprendiendo que esa creencia no existía en el nuevo entorno que estaba, nadie creía en ella por tanto no la creaban. Sin embargo, si alguien en mi país saliera desabrigado, lo más probable es que si se enfermara porque eso es lo que se cree y se ha creído por generaciones. Y así puedo citar un sin número de ejemplos en los cuales he visto y he comprobado que, si “Lo cree, lo crea”.

De a poco comencé a dejar a un lado esa creencia y hoy en día, puedo salir sin abrigo y no pasa nada, y bueno, sé también que cuando voy de visita a mi país debo ir preparada para las muchas advertencias que tendré cuando me ven salir así.

Ahora, no podemos cambiar una creencia de un día a otro, esto debe ser gradual. Pero es fundamental que empecemos a comprender que todo lo que somos está basado en nuestros pensamientos y creencias, muchas de las cuales aceptamos sin cuestionar.  Alguien puede decir “En muchos casos no son creencias, sino que hay estudios médicos que avalan esto o aquello” Yo sigo diciendo lo mismo “lo cree, lo crea” si usted piensa que el cuerpo humano es débil y se enferma por las condiciones físicas, lo aceptará y será vulnerable. Pero si cree que el cuerpo humano es sólo el instrumento que utiliza la mente y que, si usted tiene una mente sana, no puede sino tener un cuerpo sano, eso creará; un cuerpo sano y saludable basado en la verdad del ser.

Y todo comienza ahí, la base de nuestras creencias debe estar en la verdad. La verdad es que somos salud perfecta y que son justamente nuestros pensamientos los que enferman al cuerpo. Los pensamientos son muy poderosos y cuando contienen elementos negativos pueden ser muy perjudiciales tanto para la salud del cuerpo como de la mente, lo hacen vulnerable y lo convierten en el blanco de las enfermedades.

Si tuviéramos una mente sana, con pensamientos elevados de amor y bondad, nuestro cuerpo gozaría de perfecta salud y juventud. Pero si lo contaminamos con ideas y creencias equivocadas lo enfermaremos.

Desde ahora en adelante, antes de pensar que usted es enfermizo, que su salud no es buena y anticiparse a las enfermedades que contraerá, reemplace esas ideas con la verdad y diga que su salud debe ser perfecta porque usted es una parte de la fuente infinita de perfección que es Dios. Reemplace el pensamiento de enfermedad con la idea de perfección de Dios y deje que ese pensamiento como una semilla vaya germinando en su interior hasta que de el fruto de la salud.

Comience analizar una a una de sus creencias y cada idea que venga a su mente. Usted es perfecto en todo sentido y esa es la verdad de la cual no debe apartar jamás de su mente.

Deje de creer que el frío o las condiciones lo pueden enfermar, porque en una mente sana por la cual puede fluir libremente el Infinito Poder de Dios, no hay lugar para ello.

Por: Marcela Allen Herrera