Sonríe para Sentirte Feliz

sonrie-para-sentirte-felizEn uno de sus ensayos el destacado escritor del siglo veinte, William Atkinson (1862-1932) señala la relación que existe entre nuestras expresiones físicas y los estados mentales; cómo uno influye directamente sobre el otro.

Para entender mejor esta relación físico-mental podemos analizar, por ejemplo, un estado negativo de rabia o cólera; este manifiesta expresiones físicas como fruncir el ceño, apretar las mandíbulas y los labios, empuñar las manos etc. Si se mantiene esta actitud unos minutos y no la cambia, el enojo aumentará.

Bajo esta luz podemos trabajar cualquier estado mental negativo, en lugar de simplemente aceptarlo, lo reemplazamos sosteniendo la expresión física contraria. Por ejemplo, si al sentirnos enojados relajamos nuestra frente, nuestro rostro, las manos e inducimos la expresión que tenemos en un momento de paz y tranquilidad pronto entraremos en dicho estado; o si al sentirnos tristes reemplazamos su correspondiente expresión física – mirada cabizbaja, labios caídos, etc. – por aquella que se manifiesta en un momento de felicidad, como levantar la mirada y sonreír – aunque en un comienzo sea fingido-  si mantenemos esta expresión, habremos inducido ese estado mental.

Y de acuerdo a este principio, ¿qué podemos hacer cuando nos sentimos inseguros o temerosos? Simplemente adoptamos la actitud de seguridad y confianza, caminando erguido, con la mirada en alto y los hombros hacia atrás y así es imposible que no le demos un buen pisotón al temor y pasemos por encima de la inseguridad.

Al mantener la expresión física deseada, veremos que la mente pronto comienza a atraer pensamientos de acuerdo con dicha expresión.

Esta sin duda es una gran receta para avanzar hacia la adquisición de estados mentales positivos, los cuales con el tiempo se hacen habituales y nacen espontáneamente.

Marcela Allen Herrera