Nunca hemos estado separados de la Fuente Divina, si lo sentimos, solo es nuestra creencia y no la realidad.

El individuo no está separado de su Fuente Divina y nunca lo ha estado. En realidad, él es uno con el Infinito. La separación que siente y experimenta es mental, y se debe a su ceguera e incredulidad. El individuo nunca puede separarse del Espíritu, porque él mismo es Espíritu. Él es una parte integral de un todo completo. Vive y se mueve y tiene su ser en Dios (Espíritu Universal, Omnipresente), y Dios (Espíritu) habita en él.

La mayoría de las personas no son conscientes de esta íntima relación con lo Divino y, debido a que no son conscientes o porque se niegan a creerlo, en un sentido, están separados de la vida interna de Dios. Sin embargo, esta separación es solo en sus pensamientos y creencias, y no en la realidad.

El Hombre no está separado y nunca puede estarlo. No obstante, mientras crea que está separado y solo, él será tan débil e indefenso como si realmente lo estuviera. Tan pronto como se da cuenta de la verdad de su relación con el Infinito, pasa de la debilidad al Poder, de la muerte a la Vida. En un momento está en el desierto, lejos, débil, separado y solo; al siguiente, se da cuenta de que no es nada menos que un hijo de Dios, con todos los privilegios y poderes de un hijo. Él se da cuenta, en un instante, que es Uno con su Fuente Divina y que nunca puede estar separado. Él despierta también al hecho de que todo el Poder del Infinito es suyo para recurrir a el; que realmente nunca puede fallar, que marcha hacia la victoria. 

Se ve así cuán grande es el poder del pensamiento del individuo. Si bien el pensamiento no es el poder del Espíritu, es el poder por el cual el individuo se conecta con el Poder Infinito, abriéndose a la Entrada Divina, o corta y se separa de su Fuente Espiritual. Así, en cierto sentido, el hombre es lo que piensa que él es. Si cree que está separado de Dios y desconectado de su poder, entonces es como si realmente fuera así, y es tan impotente y miserable como si realmente existiera separado de Dios. Por otro lado, si piensa y cree que es uno con el Infinito, descubre que es gloriosamente cierto y que realmente es un hijo de Dios. Si cree y piensa que es un simple ser material, entonces vive la vida limitada de un ser material, y nunca puede elevarse por encima de ello. Pero si, por el contrario, piensa y cree que es un ser espiritual, entonces descubre que posee todos los poderes de un ser espiritual. 

 

 


Extracto del Libro “Dentro de Ti está el Poder” por Henry Thomas Hamblin 

 

 



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